- ¡Rodrigo!
- ¡Ah, qué tal Luis! ¿Cómo estás?
- ¿Cómo se te ocurre preguntarme eso? ¿No ves que estoy calvo por la quimioterapia?
- Luis, por favor, solamente fue una pregunta de cortesía.
- ¡Fue broma chavo! ¡Relájese, ando borracho, enfermo, y diciendo lo que se me pega la gana!
- Oh.... eh, pero estás bien, ¿verdad?
- Fíjese que tuve que enfermarme para que ya no me importara ni madre, y así estoy más feliz que cuando estaba sano.
- … eh, bueno, el alcohol ayuda en eso un poco... ¿Pero te sientes bien?
- Mire, si no estoy borracho, estoy grifo. O sea, siempre estoy "feeling good."
- Ándale... Y, ¿cómo está Brian?
- No tengo ni la menor idea, el güey se largó para California con su novia. Que se vaya a la chingada.
- Pensé que ustedes eran amigos.
- Éramos. ¿No escuchaste?
- ¿Qué?
- ¡Se robó a mi novia! El cabrón. Y se la llevó pa' California.
- Ay, lo siento Luis.
- ¡Pues tómate una cerveza para que ya no lo sientas!
- Gracias Luis, pero yo no tomo.
- Ándale, ¡hazme el favor y toma conmigo! ¿No vez que todos estos pendejos no me quieren hablar? Piensan que los voy a enfermar...
- Luis, por favor...
- Mira, ten. Haz de cuenta que es agua...
- Luis, no...
- ¡Tómale!
- ¡No!
- …
- Luis, no llores aquí, por favor...
- Puedo llorar donde quiero... como quiera me voy a morir en un mes...
- ¿En un mes? Me dijo Brian que...
- ¡No me hables de Brian! Estás desperdiciando mi emborrachada.
- ¿Cuándo supiste las noticias?
- Más temprano hoy.
- Ay, que lastima...
- …
- Luis, eh, me está esperando Rebeca afuera...
- ¿Me vas a dejar también?
- Rebeca me está esperando, ya sabes como es.
- Por favor Rodrigo, no me dejes sólo... ahora siempre estoy sólo, esperando morir.
- Eh, bueno...
- ¡Por favor!
- ¡Levántate Luis! ¡No ves que todos nos están viendo! Ándale, vente que te voy llevar a tu casa.
- ¡La vida es cruel, amigos! ¡Mejor morir borracho que vivir sólo!
- Rebeca, ayúdeme. Está demasiado borracho Luis.
- ¿Elizabeth?
- ¿Qué? Es Rebeca, mi novia.
- ¡No, ella es Elizabeth! ¡Ella es Elizabeth!
- Hay hombre, estás borracho, no sabes lo que dices...
- ¡Elizabeth!
- Te vamos a llevar a tu casa para que duermas.
- Pero ella es... es...
- ¡Por fin! Pensé que nunca se iba a callar. Abre la puerta.
- ¿Sus padres ya saben?
- Sí, hablé con ellos la semana pasada. Están de acuerdo.
- … Luis es tan afortunado de tener un buen amigo como tú, Brian.
- Él haría lo mismo por mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario