lunes, 31 de marzo de 2014

Una meditación sobre la muerte, por Jacob Stern

Científicamente, creo que la muerte es cuando todo función en el cerebro no funciona, y no hay posibilidad de resucitarlo. Tu cuerpo parece completamente sin ánimo. Eres, tal vez por dos o tres horas—como una escultura de si mismo. Y después, cuando pierdes tú color, te pareces como un cadáver, pero no soy experto.

Imagino que la muerte es más un proceso que un fin. O, por ejemplo, que cuando nosotros imaginamos nuestra experiencia con la muerte, nosotros pensamos en el proceso de darnos cuenta de que estamos a punto de morir. Hay muchas experiencias que son posibles con la muerte. Abajo, imagino ese proceso.

1.



Por ejemplo, un fallo del corazón…



Es una experiencia muy rápida, no dura mucho tiempo.



Tal vez piensas sobre tu vida por pocos segundos.




Y mueres, y no hay nada.


2.



O, tal vez, tienes cáncer o una enfermedad.



Quedas por mucho tiempo, amigos visitan, reflexionas sobre tu vida. Tienes tiempo.



Cuando estas a punto de morir, toda tu familia está contigo.


Y mueres, sabiendo que tus queridos están cerca.

3.



O, tal vez, estás en una guerra, y tienes miedo.



Tienes mucho miedo de lo va a pasar. No puedes respirar.



Respiras rápidamente, piensas de tu casa, oyes una explosión.




Y mueres y no hay nada.


Muy interesante, en la mitad de mis dibujos, me di cuenta que todo lo que estaba dibujando era de mi imaginación. Si yo hubiera pensado en una “vida después”, digamos, mis dibujos habrían sido completamente diferentes. Y con esto me he enterrado de lo siguiente: que el proceso de muerte es lo como nosotros imaginamos. No es algo qué ya sabemos intrínsecamente. 

No hay comentarios: